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¿Por qué necesito tenerlo todo bajo control? Cuando el control se convierte en una forma de sentirnos seguros

  • Foto del escritor: Centro EIZA
    Centro EIZA
  • 12 jun
  • 4 min de lectura


¿Te cuesta delegar?

¿Necesitas saber lo que va a ocurrir para sentirte tranquilo?

¿Te resulta difícil tolerar los cambios, la incertidumbre o los imprevistos?


Muchas personas describen la necesidad de tenerlo todo bajo control como una forma de organizarse o de ser responsables.


Sin embargo, en ocasiones esta necesidad va más allá de una simple preferencia y puede convertirse en una fuente de estrés, preocupación y agotamiento.


Cuando controlar parece la única forma de sentirse seguro


Sentir que tenemos cierto control sobre nuestra vida es algo natural y necesario.


El problema aparece cuando intentamos controlar constantemente situaciones, emociones, relaciones o acontecimientos que escapan a nuestra capacidad de decisión.

En estos casos, el control deja de ser una herramienta útil y se convierte en una estrategia para reducir la ansiedad o la sensación de inseguridad.

Aunque a corto plazo puede generar alivio, a largo plazo suele mantener el malestar y aumentar la sensación de responsabilidad y vigilancia.


Algunas señales de que el control está ocupando demasiado espacio


La necesidad de control puede manifestarse de diferentes formas:


  • dificultad para tolerar la incertidumbre

  • necesidad de planificar constantemente

  • preocupación excesiva por posibles problemas futuros

  • dificultad para delegar tareas

  • tendencia a anticipar riesgos o escenarios negativos

  • sensación de responsabilidad excesiva

  • necesidad de revisar repetidamente decisiones o acciones

  • dificultad para relajarse cuando las cosas no salen según lo previsto

  • miedo a cometer errores


En muchas ocasiones, las personas sienten que están permanentemente pendientes de todo y que no pueden permitirse bajar la guardia.


¿Por qué ocurre?


La necesidad de control no suele aparecer por casualidad.


En algunas personas está relacionada con experiencias de estrés mantenido, entornos impredecibles o situaciones en las que se sintieron vulnerables, inseguras o desprotegidas.


Cuando hemos vivido experiencias que nos hicieron sentir que las cosas podían cambiar de forma inesperada o que no teníamos recursos suficientes para afrontarlas, nuestro organismo puede aprender que mantenerse alerta y controlar es una forma de protegerse.

Con el tiempo, esta estrategia puede mantenerse incluso cuando las circunstancias actuales ya no lo requieren.


Cuando el control es una forma de protección


A menudo pensamos que el problema es querer controlar demasiado.


Sin embargo, desde una perspectiva psicológica, la necesidad de control suele ser un intento de protegernos frente a emociones difíciles como el miedo, la incertidumbre o la sensación de vulnerabilidad.


Por eso, más que luchar contra la necesidad de control, suele resultar útil comprender qué función está cumpliendo y qué temores intenta evitar.


¿Cómo puede ayudar la terapia EMDR?


La terapia EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es un abordaje terapéutico ampliamente utilizado para trabajar experiencias difíciles y acontecimientos que continúan generando malestar en el presente.


En algunas personas, la necesidad de control está relacionada con experiencias pasadas que siguen activando respuestas de alerta o inseguridad.


A través del procesamiento de estas experiencias, EMDR puede ayudar a reducir la intensidad emocional asociada a ellas y favorecer una mayor sensación de seguridad interna.


Cuando la sensación de amenaza disminuye, muchas personas descubren que ya no necesitan controlar tanto para sentirse a salvo.


Diversas investigaciones han observado que la terapia EMDR puede contribuir a reducir síntomas de ansiedad y favorecer una mejor regulación emocional, especialmente cuando el malestar está relacionado con experiencias difíciles o acontecimientos estresantes.



Aprender a convivir con la incertidumbre


La vida incluye inevitablemente situaciones que no podemos prever ni controlar.


Recuperar bienestar no implica renunciar a la organización o la responsabilidad, sino desarrollar una mayor flexibilidad para afrontar aquello que escapa a nuestro control.


En muchas ocasiones, el objetivo no es controlar más, sino sentirnos más seguros incluso

cuando no podemos hacerlo.


Preguntas frecuentes


¿Es malo querer tener las cosas bajo control?


No. Tener cierto control sobre nuestra vida es saludable. El problema aparece cuando la necesidad de control genera ansiedad, agotamiento o interfiere en el bienestar.


¿La necesidad de control está relacionada con la ansiedad?


Con frecuencia sí. Muchas personas utilizan el control como una forma de reducir la incertidumbre y sentirse más seguras.


¿Puede estar relacionado con experiencias pasadas?


Sí. Algunas experiencias difíciles o situaciones de inseguridad pueden contribuir al desarrollo de una necesidad excesiva de control.


¿La terapia EMDR puede ayudar?


Sí. Cuando la necesidad de control está vinculada a experiencias que continúan generando respuestas de alerta o inseguridad, la terapia EMDR puede ayudar a procesar esas vivencias y favorecer una mayor sensación de seguridad y regulación emocional. Muchas personas experimentan una disminución de la necesidad de controlar constantemente lo que ocurre a su alrededor y una mayor capacidad para afrontar la incertidumbre con tranquilidad.



Referencias

  • Shapiro, F. (2018). Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR) Therapy: Basic Principles, Protocols, and Procedures.

  • Valiente-Gómez, A. et al. (2017). EMDR beyond PTSD: A systematic literature review. Frontiers in Psychology.

  • World Health Organization (2013). Guidelines for the Management of Conditions Specifically Related to Stress.



¿Te has sentido identificado con alguna de estas experiencias?


Si sientes que la necesidad de control ocupa demasiado espacio en tu vida, te genera ansiedad o dificulta tu bienestar, pedir ayuda puede ser un primer paso para comprender qué está ocurriendo y desarrollar una relación más flexible y segura con la incertidumbre.

En Centro Eiza podemos ayudarte.


Si deseas más información o quieres valorar tu situación de manera individualizada, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo.




Artículo elaborado por el equipo de Centro Eiza

En Centro Eiza acompañamos a niños, adolescentes y adultos desde una atención cercana, especializada y basada en la evidencia científica.


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