¿Por qué necesito tenerlo todo bajo control?
- Centro EIZA

- 19 jul
- 5 min de lectura
Hay una frase que escuchamos con frecuencia en consulta:
“Sé que no puedo controlarlo todo, pero no puedo evitar intentarlo.”
A veces aparece como necesidad de anticiparse. Otras veces como dificultad para delegar, revisar una y otra vez, planificar en exceso o imaginar todos los escenarios posibles antes de tomar una decisión.
En algunos momentos, el control puede ayudarnos. Nos permite organizarnos, prever ciertas situaciones y sentirnos más seguros. El problema aparece cuando esa necesidad se vuelve rígida y empieza a ocupar demasiado espacio.
Cuando cuesta descansar, improvisar, confiar, delegar o aceptar que algo no salga exactamente como esperábamos, el control deja de ser una herramienta útil y empieza a convertirse en una fuente de desgaste.
El control como forma de buscar seguridad
Muchas veces, la necesidad de control no aparece porque sí.
Puede estar relacionada con experiencias previas de inseguridad, situaciones imprevisibles, momentos de mucho estrés, responsabilidades asumidas demasiado pronto o etapas en las que la persona sintió que no podía confiar en lo que iba a ocurrir.
En esos casos, controlar puede convertirse en una forma de protección.
La mente intenta anticiparse para evitar el malestar, el error, el conflicto, la decepción o la sensación de vulnerabilidad. Intenta encontrar una seguridad que calme.
Pero cuanto más intentamos controlar todo, más evidente se vuelve que no todo depende de nosotros. Y esa distancia entre lo que queremos controlar y lo que realmente podemos controlar puede aumentar la ansiedad.
Cuando la incertidumbre se vuelve difícil de tolerar
A muchas personas no les angustia solo lo que está ocurriendo, sino lo que podría ocurrir.
Aparecen preguntas como:
“¿Y si sale mal?”“¿Y si no puedo?”“¿Y si ocurre algo?”“¿Y si me equivoco?”“¿Y si decepciono a alguien?”
Estas preguntas buscan tranquilidad, pero a menudo producen el efecto contrario: más dudas, más revisión, más necesidad de comprobar y más dificultad para desconectar.
La investigación sobre ansiedad ha señalado que la dificultad para tolerar la incertidumbre puede tener un papel importante en la preocupación excesiva. No se trata simplemente de “darle demasiadas vueltas”, sino de una búsqueda de seguridad absoluta que muchas veces no es posible.
En consulta, no trabajamos para que una persona “deje de controlar” sin más. Primero intentamos comprender qué función tiene ese control: qué intenta evitar, qué miedo aparece cuando no puede asegurarlo todo y qué otras formas de seguridad pueden construirse.
El cuerpo también intenta protegernos
La necesidad de control no ocurre solo en la cabeza.
Muchas personas la sienten también en el cuerpo: tensión muscular, respiración superficial, presión en el pecho, cansancio, problemas de sueño o sensación de estar siempre en alerta.
Cuando vivimos algo como incierto o amenazante, el cuerpo puede activarse para prepararse. En algunas personas, esa activación se expresa como necesidad de controlar, anticipar o tenerlo todo previsto.
Por eso, en terapia no solo atendemos a los pensamientos. También es importante aprender a reconocer las señales del cuerpo, identificar cuándo estamos entrando en modo alerta y desarrollar recursos para recuperar calma y flexibilidad.
¿Cuándo puede ser útil pedir ayuda?
Puede ser recomendable pedir ayuda psicológica cuando la necesidad de control empieza a interferir en la vida diaria.
Por ejemplo, cuando cuesta descansar, delegar, tomar decisiones, disfrutar, improvisar o aceptar que algo no salga como estaba previsto.
También cuando aparece acompañada de ansiedad, irritabilidad, agotamiento, dificultad para dormir, tensión corporal o una sensación constante de responsabilidad.
En Centro EIZA, en Bilbao, acompañamos a personas que sienten que viven en alerta, que necesitan anticiparse a todo o que tienen dificultad para soltar el control. El objetivo no es perder seguridad, sino construir una forma más flexible y amable de relacionarse con la incertidumbre.
Entonces, ¿tengo que dejar de controlar?
No se trata de dejar de organizarse, planificar o tomar decisiones.
El control también puede ser útil. Nos ayuda a ordenar, priorizar y actuar.
La diferencia está en si el control está a tu servicio o si tú acabas al servicio del control.
Aprender a diferenciar lo que depende de ti de lo que no, reconocer tus señales internas y desarrollar recursos para tolerar la incertidumbre puede ayudarte a vivir con menos tensión y más libertad.
Referencias bibliográficas
Barlow, D. H. (2002). Anxiety and its disorders: The nature and treatment of anxiety and panic 2nd ed. Guilford Press.
Carleton, R. N. (2016). Into the unknown: A review and synthesis of contemporary models involving uncertainty. Journal of Anxiety Disorders, 39, 30–43.
Dugas, M. J., Gagnon, F., Ladouceur, R., & Freeston, M. H. (1998). Generalized anxiety disorder: A preliminary test of a conceptual model. Behaviour Research and Therapy, 36(2), 215–226.
Freeston, M. H., Rhéaume, J., Letarte, H., Dugas, M. J., & Ladouceur, R. (1994). Why do people worry? Personality and Individual Differences, 17(6), 791–802.
Grupe, D. W., & Nitschke, J. B. (2013). Uncertainty and anticipation in anxiety: An integrated neurobiological and psychological perspective. Nature Reviews Neuroscience, 14, 488–501.
¿Te sientes identificada o identificado?
Si sientes que necesitas tenerlo todo bajo control, que te cuesta desconectar o que vives con una sensación constante de alerta, puede ser útil pedir ayuda psicológica.
En Centro EIZA, en Bilbao, acompañamos a personas que sienten ansiedad, inseguridad, bloqueo emocional o dificultad para soltar el control.
Trabajamos desde un enfoque cercano, cuidadoso y adaptado a cada persona, ayudando a comprender qué función tiene ese control y qué recursos pueden ayudarte a vivir con más calma y flexibilidad.
Si quieres iniciar un proceso terapéutico, presencial o online, o tienes dudas sobre si la terapia puede ayudarte, puedes ponerte en contacto con nosotras.
Te orientaremos de forma individual para valorar qué tipo de acompañamiento puede ser más adecuado para ti.
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Referencias bibliográficas
Barlow, D. H. (2002). Anxiety and its disorders: The nature and treatment of anxiety and panic 2nd ed. Guilford Press.
Carleton, R. N. (2016). Into the unknown: A review and synthesis of contemporary models involving uncertainty. Journal of Anxiety Disorders, 39, 30–43.
Dugas, M. J., Gagnon, F., Ladouceur, R., & Freeston, M. H. (1998). Generalized anxiety disorder: A preliminary test of a conceptual model. Behaviour Research and Therapy, 36(2), 215–226.
Freeston, M. H., Rhéaume, J., Letarte, H., Dugas, M. J., & Ladouceur, R. (1994). Why do people worry? Personality and Individual Differences, 17(6), 791–802.
Grupe, D. W., & Nitschke, J. B. (2013). Uncertainty and anticipation in anxiety: An integrated neurobiological and psychological perspective. Nature Reviews Neuroscience, 14, 488–501.
Escrito por:Equipo de Centro EIZAPsicólogas en Bilbao especializadas en ansiedad, trauma psicológico, terapia EMDR, terapia online y acompañamiento emocional.
Escrito por:
Equipo de Centro EIZA
Psicólogas en Bilbao especializadas en ansiedad, trauma psicológico, terapia EMDR, terapia online y acompañamiento emocional.

