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¿Por qué me preguntas qué siento en el cuerpo durante la terapia EMDR?

Foto del escritor: Centro EIZA
Centro EIZA
hace 4 días
5 min de lectura

Preguntas que nos hacéis en consulta: Estás hablando de algo que te preocupa y, en un momento de la sesión, tu psicóloga te pregunta:

«Cuando piensas en eso, ¿qué notas en tu cuerpo?».


Tal vez reconoces un nudo en el estómago, tensión en la mandíbula o los hombros encogidos. O quizá la pregunta te desconcierta: habías venido a hablar de lo que te ocurre y nunca te habías detenido a observar cómo lo sientes físicamente.


Prestar atención al cuerpo tiene un lugar en la terapia EMDR. Nos ayuda a comprender cómo estás viviendo una experiencia y a observar qué sucede mientras trabajamos con ella.


Las emociones también se sienten físicamente


Podemos notar los nervios antes de una conversación importante, tensarnos al recordar una discusión o sentir que la respiración cambia cuando algo nos asusta.

Son ejemplos cotidianos de la relación entre nuestras emociones y las respuestas del organismo. Ante una situación que percibimos como amenazante, el sistema nervioso participa en cambios que nos preparan para actuar: aumenta la activación, se tensan los músculos y puede acelerarse el corazón (Harvard Health Publishing, 2024).

Comprender esta relación puede ayudarnos a mirar nuestras reacciones con menos juicio. En lugar de reprocharnos lo que sentimos, podemos empezar a preguntarnos qué está ocurriendo y qué necesitamos.

Eso no significa que toda molestia física tenga un origen emocional. Las sensaciones deben comprenderse en su contexto y, cuando corresponde, requieren una valoración médica.


¿Qué observamos en el cuerpo cuando trabajamos con EMDR?




En EMDR prestamos atención a distintos aspectos de un recuerdo: las imágenes que aparecen, los pensamientos sobre una misma o uno mismo, las emociones y las sensaciones corporales asociadas.

Por ejemplo, al recordar una situación difícil, una persona puede pensar «no pude hacer nada», sentir miedo y notar tensión en el estómago. Atender a estos elementos permite trabajar con la experiencia tal como se presenta en ese momento.

Durante el procesamiento observamos los cambios que van apareciendo. El protocolo incluye también una exploración corporal para comprobar si queda malestar asociado al recuerdo trabajado (Beauvais et al., s. f.).

La pregunta «¿qué notas ahora?» abre un espacio para observar tu experiencia, sin anticipar cómo debería ser.


¿Y si no sé qué siento o no noto nada?


Puedes decirlo con esa misma sencillez.

A veces resulta fácil identificar una sensación. Otras veces cuesta encontrar palabras, aparecen sensaciones poco claras o no se percibe nada en particular.

No necesitas inventar una respuesta ni buscar una emoción que creas que deberías sentir. Podemos partir de lo que sí reconoces y adaptar las preguntas para que tengan sentido para ti.

Tampoco interpretamos una sensación aislada como prueba de un trauma o de un acontecimiento concreto. Lo que notas merece ser escuchado dentro de tu historia, sin asignarle un significado de antemano.


La preparación también forma parte de la terapia


El trabajo con EMDR comienza por conocerte: comprender qué te preocupa, cómo te está afectando y con qué apoyos y recursos cuentas. Dedicamos tiempo a explicarte el proceso y a trabajar formas de manejar el malestar que puedan ayudarte durante las sesiones (National Center for PTSD, 2026).

Para nosotras, es fundamental que puedas compartir tus dudas y decir cómo estás viviendo el tratamiento. Puedes preguntar, pedir una pausa o expresar que algo te resulta difícil. Lo que nos transmites nos ayuda a acompañarte y a ajustar el trabajo contigo.

Acordamos cuándo y cómo abordar los recuerdos, teniendo en cuenta tus necesidades y revisando cómo te encuentras a lo largo del proceso.


Encontrar recursos que te ayuden


Algunas prácticas de respiración o relajación pueden resultar útiles para afrontar el estrés. Sin embargo, la respuesta varía: a algunas personas les ayudan y otras sienten más incomodidad al centrarse en sus sensaciones internas (National Center for Complementary and Integrative Health, s. f.).

Por eso exploramos qué recursos te resultan accesibles y cómo utilizarlos. Si un ejercicio te pone más nerviosa, es información que conviene compartir para adaptarlo.

La regulación emocional implica aprender a reconocer lo que nos sucede y contar con formas de responder. También incluye identificar cuándo necesitamos descanso, apoyo o ayuda profesional.


Un ejercicio sencillo: dedicar un minuto al presente


Puedes probar esta pequeña práctica en un momento cotidiano, en un lugar donde te encuentres a gusto:


  1. Mira a tu alrededor con los ojos abiertos. Elige tres objetos y observa algún detalle: su color, su forma o dónde están.

  2. Presta atención a un sonido del entorno. Si te resulta más cómodo, continúa observando los objetos.

  3. Si te resulta agradable, nota un punto de apoyo: los pies sobre el suelo o la espalda sobre la silla. Deja que la respiración siga su ritmo natural.

  4. Elige cómo continuar: retomar lo que estabas haciendo, cambiar de postura o dedicarte unos instantes más.


La intención es dirigir la atención hacia lo que te rodea, sin exigirte sentir calma. Puedes omitir cualquier paso o detenerte si aumenta el malestar.

Es un recurso cotidiano de apoyo; el trabajo con recuerdos mediante EMDR se realiza dentro del proceso terapéutico. Para conocer otras prácticas de gestión del estrés, puedes consultar la guía En tiempos de estrés, haz lo que importa (Organización Mundial de la Salud, 2020).


¿Puede ayudarme EMDR?


EMDR cuenta con un respaldo científico sólido para el tratamiento del trastorno de estrés postraumático. Su indicación se valora teniendo en cuenta el motivo de consulta, la historia y las necesidades de cada persona (National Center for PTSD, 2026).

Conocer sus beneficios no significa que todos sus mecanismos estén completamente explicados. Por eso evitamos describirlo como una técnica que «reinicia el sistema nervioso» o que funciona simplemente «activando el nervio vago» (Beauvais et al., s. f.).

En consulta, lo esencial es comprender qué te está haciendo sufrir y acordar un trabajo terapéutico adecuado para ti.


Un espacio para comprender lo que te ocurre


En Centro EIZA atendemos a lo que piensas, a lo que sientes y a cómo lo estás viviendo. Puedes acercarte con dudas, con sensaciones difíciles de explicar o sin saber muy bien por dónde empezar.

Si quieres conocer cómo trabajamos con terapia EMDR en Bilbao y online, contacta con nosotras. Estaremos encantadas de escucharte y orientarte.



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Referencias bibliográficas


  • Beauvais, D., McCarthy, E., Norman, S. y Hamblen, J. L. (s. f.). Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR) for PTSD. National Center for PTSD, U.S. Department of Veterans Affairs. Consultar recurso profesional.

  • Harvard Health Publishing. (2024). Understanding the stress response. Consultar artículo.

  • National Center for Complementary and Integrative Health. (s. f.). Relaxation Techniques: What You Need To Know. National Institutes of Health. Consultar recurso.

  • National Center for PTSD. (2026). Eye Movement Desensitization and Reprocessing (EMDR) for PTSD. U.S. Department of Veterans Affairs. Consultar información para pacientes.

  • Organización Mundial de la Salud. (2020). En tiempos de estrés, haz lo que importa: una guía ilustrada. Consultar publicación y versión en español.


Equipo de Centro EIZA

Psicólogas Generales SanitariasAtención presencial en Bilbao y terapia online.

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