Sobre este programa
Un espacio para aprender a parar, sentir y crecer

Ofrecemos un programa de mindfulness dirigido a niños y niñas de entre 8 y 11 años, basado en el método de Eline Snel.
A lo largo de las sesiones aprenderán ejercicios sencillos y prácticos para mejorar la atención, reconocer sus emociones, gestionar mejor los nervios y desarrollar recursos que les ayuden a recuperar la calma en su día a día.
Idiomas: castellano / euskara
Grupos reducidos: máximo 5 participantes
¿Por qué puede ser importante en esta etapa?
Entre los 8 y los 11 años, muchos niños y niñas empiezan a encontrarse con mayores exigencias escolares, más responsabilidades, cambios en sus relaciones y nuevas formas de compararse con los demás.
A veces pueden aparecer dificultades para concentrarse, nervios antes de los exámenes, frustración cuando algo no sale como esperaban, enfados intensos o inseguridad.
El mindfulness puede ayudarles a detenerse, observar lo que sienten y aprender a responder con más calma, en lugar de reaccionar de forma automática.
¿Qué aprenderán en el programa?
A través de ejercicios adaptados a su edad, aprenderán a:
Mejorar la concentración y la atención.
Reconocer pensamientos, emociones y sensaciones corporales.
Calmarse cuando sienten nervios, enfado o preocupación.
Gestionar mejor la frustración.
Escuchar su cuerpo y sus necesidades.
Relacionarse con mayor amabilidad consigo mismos y con los demás.
Desarrollar recursos para afrontar situaciones cotidianas con más seguridad.
Beneficios reales
Con la práctica, los niños y niñas pueden:
Sentirse más tranquilos ante situaciones de estrés.
Mejorar su capacidad de concentración.
Comprender mejor lo que sienten.
Aprender a parar antes de reaccionar.
Desarrollar una mayor seguridad personal.
Afrontar los estudios y las relaciones con más calma.
En definitiva, aprenden herramientas que pueden acompañarles en su vida diaria y ayudarles a relacionarse con sus emociones de una forma más consciente y amable.
Un aprendizaje que también ayuda en casa
El mindfulness no consiste en estar siempre tranquilos ni en dejar la mente en blanco. Consiste en aprender a observar lo que ocurre por dentro y por fuera con curiosidad, calma y amabilidad.
En esta edad, los ejercicios pueden ayudarles en momentos cotidianos: antes de un examen, después de una discusión, cuando sienten enfado, cuando les cuesta dormir o cuando necesitan recuperar la atención.
También puede ser una herramienta útil para las familias, ya que favorece una mayor comprensión emocional y ofrece recursos sencillos que pueden utilizarse en casa.
Plazas limitadas
Grupos reducidos para favorecer una atención cercana y personalizada.
Inscripciones abiertas – Contacta con Centro EIZA
